“El secreto de las relaciones”

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Qué sabré yo o casi nadie sobre el arte y secreto de las relaciones… pero sí puedo hablar de las pequeñas cosas que me he dado cuenta que pueden fallar y que hacen todo más difícil y decirlas y saberlas pueden marcar una gran diferencia. El día de los enamorados es uno al año, pero los de las parejas que se quieren, son los 365. 🙂

Creo que en las relaciones hay dos caminos, el que te une y te acerca y el que te separa. Si cada vez que surge un problema, uno reacciona huyendo, alejándose en silencio, reteniendo sus emociones, haces de tu pareja un enemigo, te estás poniendo primero y haciendo daño a la relación. En cambio, si ante los problemas de la vida, te enfrentas intensificando tu compromiso con tu pareja, avanzas siempre por un camino que te lleva a una gran pasión y un gran amor.

A veces me he dado cuenta que ponemos más atención en las palabras que en los sentimientos. Y muchas veces las palabras traicionan o mienten y decimos cosas inoportunas en el peor momento de todos…pero si escuchamos el corazón y ponemos más atención a las emociones seremos capaces de ver y comprender lo que el otro siente y lo que se percibe detrás de ese tipo de palabras, es dolor. Creo que nosotras necesitamos muchas más atención que los hombres y además todo el día… ¡a todas horas casi! A mí me ocurre que necesito que me comprendan cómo me siento, no solo que me entiendan intelectualmente, sino que me comprendan desde el corazón. Y a veces cuando critico o tengo un momento de frustración, es como un grito de ayuda para comprendan mi sufrimiento, mi soledad o mi sentimiento de incomprensión. Es como decir “Escúchame”,  “entiéndeme”, pero sin decirlo, como pidiendo una prueba que demuestren que me quieren. Así lo siento, como si inconscientemente, pongo a prueba, para asegurarme de que está ahí, buscando una reacción y la confirmación para sentirme más segura. Como si su presencia me transmitiese seguridad, esa energía de saber que está ahí presente con una solo mirada a los ojos. Por algo todo lo verdaderamente esencial no se ve con los ojos, se siente con el corazón y el alma.

Yo creo que cuando prestas atención a una persona y la escuchas y te preocupas, es un signo de amor.  A todos nos gusta sentir que uno importa, que le escuchen sin juzgar con la intención de comprender las emociones, ésta es una necesidad muy grande para mí y creo que para la mayoría de las mujeres. Y creo que somos más conscientes de ello. A veces se hacen cosas estúpidas para llamar la atención, para que nos hagan caso a pesar de que puedan traer consecuencias contrarias a las que quieres y todo por esa necesidad tan fuerte interna de querer ser comprendidos.

¿Qué mujer no se junta con otras para contarse cosas, sus problemas, sus preocupaciones…? Todas lo hacemos, todas porque tenemos una necesidad mucho mayor que los hombres de comunicar nuestras emociones.  Quizás no solucionemos mucho o nada, pero expresamos nuestras emociones y luego nos sentimos mucho mejor. Es nuestra primera necesidad ante un problema, la comunicación. Y creo que esta necesidad es íntima, no es un capricho, sino algo intrínseco en todos los seres humanos. Y cuando esta necesidad de ser comprendidas nuestras emociones, no se cumple, te crea conflictos emocionales en ti como con tu pareja, te crea una sensación de vacío o que te falta algo, estás incompleto. Y cuando una persona no está bien consigo misma, eso afecta a la relación.  Creo que este es un punto trascendental en la pareja, seguir mejorando a nivel individual para que cada uno esté bien consigo mismo. Si el crecimiento personal falla y no evoluciona, la relación falla y siempre tendrá problemas. En cambio, si los dos siguen creciendo de manera individual, emocionalmente están bien consigo mismos y la relación es mucho mejor porque se complementan aún más por no depender emocionalmente el uno del otro y la comunicación mejora y todo mejora en todos los sentidos, ¿verdad?

Cuando seguimos aprendiendo, crecemos y progresamos, maduramos y nos da una mayor seguridad emocional, nos sentimos más satisfechos, nos genera estabilidad y nos hace tener más empatía y comprendernos mejor.

Y tras pensar todo esto, comprendo que la felicidad tiene más que ver con este progreso personal que con el desarrollo de nuestro potencial, mucho más de lo que me imaginaba hasta hace poco.

¿Pero cómo llega esa mejora personal? ¿Porque aprendemos algo o cambiamos de forma de pensar? Ayer comprendí que llega cuando emprendes nuevos retos, retos que suponen un desafío, que provocan miedos o incertidumbre,  que superas y eso te obliga a crecer. Y para eso están los sueños y las metas supongo, para que nos inspiren y orientar nuestra mente hacia cosas positivas y concretas que queremos. Mejorar los dos de manera individual, es un punto crucial para la pareja. Y seguir aprendiendo y evolucionando nos ayuda a superar muchos problemas que puedan surgir.

Hace poco una persona muy importante para mí me explicó que las neuronas funcionan con cambios, se ponen en funcionamiento y en marcha con los cambios, como por ejemplo esos sueños o metas que te propones y emprendes que te suscitan y te llevan había cosas y vivencias positivas y auténticas.

No sé si existe un secreto mágico para lograr ser feliz en pareja, aparte de ser dos buenos “perdonadores” pero sí que hay algunos hábitos que ayudan y que contribuyen al bienestar de una relación. Como ir a la cama a la vez, que a mí me encanta, tener intereses comunes y cultivarlos, y si no los hay las parejas felices los buscan. Caminar de la mano uno al lado del otro, que ninguno de los dos se quede atrás y si uno quiere pararse a mirar algo, es mejor hacerlo juntos que proporciona un sentido de compañía. Centrarnos más en lo que tu pareja hace bien que en lo que hace mal, las parejas felices acentúan lo bueno y si buscas lo bueno,  siempre hallarás lo bueno. Abrazarse y darse un beso al reencontrarse después del trabajo o de alguna actividad, es importante porque nuestra piel tiene memoria y cuando nos saludamos con abrazo bañamos a nuestra piel de buenas caricias y buenos recuerdos. Las parejas felices confían el uno en el otro y se perdonan mutuamente, en lugar de guardar rencor y mantenerse de mala gana en la relación. Las parejas felices se dicen que se quieren y buenos días cada mañana. ¡Qué mejor manera de cultivar la tolerancia y la paciencia que empezar el día de una buena forma para enfrentarnos a las dificultades y problemillas que surjan a lo largo del mismo! Y por supuesto, decir buenas noches, cada noche, para mí es importantísimo, independientemente de cómo te sientas porque esto le dice a tu pareja que estás ahí y que quieres estar en la relación sin importar lo más que estás con él o ella. Para mí dice que lo que tiene la pareja es más grande que cualquier incidente por muy malo que sea. Llamarse o escribirse un mensaje a lo largo del día, es un hábito muy bueno también, ayuda a mantener la complicidad, ¿verdad? Y estar en sintonía cuando nos vemos después del trabajo porque sabes si ha tenido un día horrible o ha hecho algún logro y luego lo compartís cuando os veáis. Son cosas que a veces damos por hechas sin darnos cuenta, pero que son importantísimas y además crear estos hábitos a diario contribuye a la tranquilidad, la paz y la felicidad.

Y por último, sentirse orgulloso de estar con tu pareja, eso es vital y proporciona una conexión total entre ellos cuando están solos o en público, te das la mano, le tocas el hombro, estas cosas que incluso salen sin darse uno cuenta son valiosísimas.  Como todo hábito se necesita un esfuerzo para mantenerlo y cultivarlo, así que empieza por llevar a cabo uno de estos en tu relación y pronto se convertirá en un comportamiento automático, pero con sentido.

No hay pareja perfecta, porque todos somos imperfectos, pero si aprendemos a disfrutar de nuestras diferencias, se completa el círculo perfecto. Al final se trata de dejar tus miedos a un lado y correr el riesgo de ser feliz junto a alguien, que se necesita muy poco para ser feliz.

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Acerca de madretrabajadoracreativa

¡Soy una enamorada de la vida! No hay cosa que más me guste que sonreir, ser positiva, hacer reir, buscar el lado bueno y no parar de hacer cosas. Tengo cuatro hijos preciosos, tres niñas y un niño, y un marido al que adoro. Me apasiona el deporte, en especial el voleibol, el fútbol y correr. Soy muy activa, y lo que más me relaja es dar masajes y cocinar, pero dulces solo...llevo haciendo bollos y tartas desde los 11 años en casa! La moda me fascina también, no tanto seguirla, sino ver qué le sienta mejor a cada persona en un momento y situación distinta, me divierte imaginar y pensar qué le quedaría bien. Tengo buen ojo para eso y suelo acordarme mucho de las personas viendo lo que les sentaría genial! Y por supuesto viajar, me considero una persona multicultural por haber tenido la suerte de vivir en distintos países desde niña, de viajar y de tener amigos repartidos por todo el mundo. Creo que la vida son experiencias y viajar y conocer culturas distintas te abre los ojos y el corazón. Me seducía el mundo del blog por tener la oportunidad de compartir y contar trucos, novedades y vivencias con muchas personas, que a mi me han servido o me entretienen. ¡Así que allá voy! ¡A divertirme! Besos de una madre, trabajadora, activa, divertida, creativa e imaginativa. Aquí teneís mi mail para cualquier consulta: baezaana@yahoo.com Ana Baeza Licenciada en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte
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