Amor incondicional

Con adriana bebe2

FOTOS DE HELEN Y EMBARAZADA 367

He pensado mucho estas semanas sobre qué es el amor incondicional. Ahora que han pasado las Navidades y parece que todo el mundo se relaja, aún más. Los días de Navidad se nos multiplica naturalmente la capacidad de dar y amar, lo cual es maravilloso por eso me vino a la cabeza pensar sobre el amor, el incondicional.

Siempre he oído hablar mucho de él, o por lo menos yo he pensado mucho en ello, sobre todo tras ser madre; porque creo que sólo sabes realmente lo que es, si eres madre o padre. Creo que el amor incondicional es solo posible entregarlo a un hijo recién nacido; aunque bien sé que por amor hacia otra persona se es capaz de hacer cualquier cosa. Creo que son amores distintos, igualmente maravillosos y mágicos, pero voy a intentar explicar por qué siento que el amor incondicional es el que damos a los bebés.

Creo que ese tipo de amor se da casi en exclusiva a los bebés porque no tienen que hacer nada para recibir el amor incondicional de su madre, absolutamente nada. No te deja dormir, se caga, se mea y no pasa nada… te quieren, te sonríen, siempre que les des todo lo que quieren y cuando lo quieren y si no lloran, gritan, berrean o hacen lo que sea para llamar la atención y que satisfagan sus necesidades, comer beber, recibir cariño y mimos, que le cambien el pañal, etc…así reciben toda la atención y el amor sin dar “nada” a cambio.

Así que creo que desde bebés nos acostumbramos a que el amor es algo que recibimos, algo que nos dan sin pedir nada a cambio. Somos totalmente aceptados y maravillosos y sin hacer nada. Y nosotras, madres damos ese amor incondicional porque sabemos que un bebé es absolutamente dependiente y vulnerable y que su supervivencia depende de nosotros. Hay animales que al nacer, en cuestión de horas ya tienen que ser independientes para sobrevivir, nosotros somos indefensos y nuestra gran arma para sobrevivir es el amor y por eso sobrevivimos por el amor incondicional de una madre; vivimos porque alguien nos cuidó y nos quiso. Y que maravillosa manera de llegar a este mundo…

Pero, ¿nunca lo habéis pensado como va cambiando ese amor incondicional según van creciendo los niños? Dejamos de ser bebés y ya no basta sólo con llorar y patalear… porque llega un día que aparecen las condiciones y según vamos creciendo son más exigentes. Y sin casi darnos cuenta y por desconocimiento de psicología, de inteligencia emocional y del gran poder que tiene la palabra, utilizamos “inocentes amenazas” con la intención de motivar. Con intención positiva siempre, pero que en el fondo son dañinas.

Dicho todo esto, creo que no somos conscientes de cómo va desapareciendo ese amor incondicional del bebé, simplemente van apareciendo condiciones que se van acumulando. Y es nos hace sentir como si tuviéramos que hacer cosas para ir ganándonos el amor y aparece el miedo a no ser capaz de lograrlas…como si pensáramos que si no hago cierta cosa, no valgo tanto y parece que me quieren menos… porque el niño lo que recibe es una condición para obtener el amor o sentir que es válido o bueno.
Lo que me queda cada vez más claro es que el amor entre personas adultas solo tiene que ver con lo que se da.
Una relación es un lugar donde no se entra para recibir, sino que es un lugar donde se entra para dar, aportar y sumar. Y es entonces cuando recibes todo lo que ni imaginabas. El amor y la confianza no se gastan con el uso, sino todo lo contrario, al darlos se genera más y más.
En cambio con los hijos, nunca estás anotando todo lo que das, o si te lo devuelven o no, simplemente das sin esperar nada a cambio, das porque está en tu naturaleza. He visto que todos tenemos pesares emocionales porque no comprendemos de donde nacen los conflictos internos que tenemos, pero si los comprendemos y nos conocemos mejor, es más fácil solucionar estos conflictos, que de otro modo se enquistan y se agrandan con el tiempo.
Creo que el conocimiento y la comprensión nos ayudan a superar muchos obstáculos por eso es vital seguir aprendiendo y evolucionando en nuestra vida.

Aprende a navegar y no te darán miedo las tormentas.

Creo que muchas veces las parejas nos generemos unas expectativas y esperamos que nos correspondan como nosotros queremos o pensamos que nos merecemos y es entonces cuando con nuestra gran imaginación pensamos que ya no le importo tanto, que no me quiere como antes….porque sientes que has dado pero que no has recibido. Y en muchas ocasiones la otra persona ni es consciente de ello porque no conoce nuestras expectativas o necesidades simplemente. Todos tenemos nuestras creencias de cómo debería ser nuestra relación y como debería comportarse nuestra pareja, aunque ni seamos consciente de ello. En el momento que empiezas a medir o contar todo lo que das para llevar la cuenta de lo que tienes que recibir, mal vamos. Esa relación empieza a apagarse. Y la simple razón es que ambos empiezan a dar menos. Y un hecho es que cuando crees que no recibes lo suficiente, tiendes a guardar el amor que puedes dar y es más, cuando las personas tenemos miedo o no estamos seguras empiezas a sentirte incapaz de dar.

¿Cuánto amor creéis que puede salir de una persona que no se siente apreciada ni segura? Pues poco. Y lo mismo ocurre con el respeto. Si una persona no es respetada difícilmente puede sentir y dar amor. El amor no puede fluir. A lo que voy es que esto no nos sucede con nuestros hijos y por eso creo que ese amor incondicional puro solo lo podemos entregar a los bebés.
En lo que sí creo firmemente es que cuando te entregas totalmente a una persona y das sin esperar, la confianza aumenta, te sientes segura en esa relación, pones al otro primero de manera natural y sin darte cuenta y eso es lo que se hace y se siente cuando nos enamoramos de alguien. Cuando tu pareja es tu prioridad, las necesidades emocionales de los dos están cubiertas, la seguridad crece y uno se atreve a quitarse la armadura protectora que lleva puesta por dolorosas situaciones del pasado. Y esa es la magia del amor en una relación.

Creo firmemente que el verdadero secreto y arte de una relación es entender que ante TODO, la pareja es un lugar para dar y que la prioridad en la vida de cada uno debe ser siempre la otra persona, no uno mismo. Preocupándonos en conocer de verdad cómo se siente y cuáles son sus necesidades.

Pon al otro primero, convierte a tu pareja en tu prioridad.

Cuando una persona quiere de verdad a alguien está dispuesto a hacer LO QUE SEA, no mide lo que recibe, sino lo que da, y cuando das y haces feliz a la otra persona, tú te sientes completa por dar y ver que logras hacer feliz a la otra persona.
¿Sencillo, verdad? Pues esa es la clave el gran reto.

Y al final si de verdad te entregas, OCURREN MILAGROS.

Tras todas estas reflexiones, que escribirlas me es enormemente gratificante, termino con estas palabras que he escuchado en una canción estos días… ¡Y ME CHIFLAN! 🙂 LBB…

LOVE BEYOND BELIEF
love

Acerca de madretrabajadoracreativa

¡Soy una enamorada de la vida! No hay cosa que más me guste que sonreir, ser positiva, hacer reir, buscar el lado bueno y no parar de hacer cosas. Tengo cuatro hijos preciosos, tres niñas y un niño, y un marido al que adoro. Me apasiona el deporte, en especial el voleibol, el fútbol y correr. Soy muy activa, y lo que más me relaja es dar masajes y cocinar, pero dulces solo...llevo haciendo bollos y tartas desde los 11 años en casa! La moda me fascina también, no tanto seguirla, sino ver qué le sienta mejor a cada persona en un momento y situación distinta, me divierte imaginar y pensar qué le quedaría bien. Tengo buen ojo para eso y suelo acordarme mucho de las personas viendo lo que les sentaría genial! Y por supuesto viajar, me considero una persona multicultural por haber tenido la suerte de vivir en distintos países desde niña, de viajar y de tener amigos repartidos por todo el mundo. Creo que la vida son experiencias y viajar y conocer culturas distintas te abre los ojos y el corazón. Me seducía el mundo del blog por tener la oportunidad de compartir y contar trucos, novedades y vivencias con muchas personas, que a mi me han servido o me entretienen. ¡Así que allá voy! ¡A divertirme! Besos de una madre, trabajadora, activa, divertida, creativa e imaginativa. Aquí teneís mi mail para cualquier consulta: baezaana@yahoo.com Ana Baeza Licenciada en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte
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2 respuestas a Amor incondicional

  1. ana dijo:

    Estoy totalmente de acuerde contigo Ana. Hasta que no eres mami /papi no sabes lo que significa el amor incondicional que es lo mas maravilloso del mundo, dejas de ser egoísta para darlo todo por esa personita que acaba de nacer.
    Muy buena entrada

    Me gusta

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