Lecciones de vidas

RAinbow
mom dad kissies

La semana pasada leí una entrevista a Patch Adams, el Doctor de la Felicidad y no me dejó indiferente. Este médico y “payaso” es un luchador sinfín que se dedica a viajar a zonas de conflicto para combatir el sufrimiento. Afirma que no hay nada mejor que el amor para combatirlo. Ha estado en cinco guerras, cientos de hospitales, viendo el horror de primera mano y si dice esto, es que es cierto y el mejor que nadie lo sabe. Por lo visto pasó por una adolescencia dura y confusa, que casi le lleva al suicidio; falleció su padre, creció en el sur de EEUU cuando la población negra no tenía ningún derecho, fue ingresado en un psiquiátrico… pero tras presenciar en directo el discurso en Washington de Martin Luther King “I have a dream”, el mensaje le mostró que no debía acabar con su vida, sino provocar cambios. Y eso hizo. Decidió a los 18 años que no volvería a tener un mal día y con la autoestima que le dio su madre, decidió hacerse médico gratuito, ser un instrumento de paz, justicia y cuidado de los demás. Se propuso seis cualidades: ser feliz, divertido, amoroso, colaborador, creativo y atento. Y también decidió salir al mundo para conocerlo viajando. ¡Que seis grandes cualidades y que gran decisión! Ayudar, le ayudó a él.
En esta revolución “del amor” que hizo a la mayoría de edad, le dio dos direcciones: llevar el amor a la humanidad y estudiar; porque necesitaba aprender para encontrar soluciones a preguntas como ¿qué puede haber en la cabeza de un hombre que pone por delante de los besos, su amor por el dinero y el poder?

Una gran historia y un gran ejemplo. Nunca se cansa, su medicina es el amor y su objetivo crear un mundo donde nadie sepa lo que significa la palabra guerra. Ojalá pudiéramos mirar esa palabra en el diccionario algún día y no podamos creer lo que la gente hacía.

Me parece tan sabio tener una misión en la vida, algo a lo que te puedas dedicar cada minuto del día, aunque sea algo que posiblemente no puedas realizar.

Se me quedó grabado cuando cuenta que ha sujetado en brazos a niños que murieron por inanición y eso no se olvida y que hoy no necesitaba comer; si alguien, una persona lee sobre su experiencia de vida y toma una decisión, eso para él, es comida.
Si te das cuenta en la vida todo son elecciones y decisiones y está en nuestras manos elegir cuál es el significado que damos a las situaciones y sucesos que nos encontramos todos y cada uno de nosotros en nuestro camino.

Ante un problema o una situación difícil en el presente, algunos puede que se agarren a algo que ocurrió en sus vidas, a algún gran problema o situación complicada de su pasado y lo convierten en la historia de su vida, y esa historia vuelve una y otra vez y sirve para justificarlo todo. Así uno se convierte en víctima de ese problema, que sirve de culpable de sus males y justificación de su inmovilidad ante la adversidad. Esta es la historia que se cuentan y es la que les impide cambiar y crecer.

Luego, hay otras personas que utilizan ese mismo problema como un momento decisivo, como una de las mejores lecciones de su vida, como una situación que les permite crecer y valorar mejor las cosas importantes de la vida. Estas personas convierten esos momentos difíciles en sus más valiosas experiencias y en sus grandes maestros. Aunque creo que solo el tiempo nos da esa perspectiva. Cuando ese día llega o llegue, debe ser un momento mágico, como una revelación, y es cuando te das cuentas de que tu peor momento, tu mayor problema, tu peor día, pudo ser tu mejor día. Un momento precioso de crecimiento y evolución personal. Esto lo he podido presenciar con la experiencia que tuvo mi hermana mayor, Kika, en su vida. Un valioso ejemplo para quienes lo vivimos a su lado. Si ella no hubiese pasado por lo que pasó con Javi, no sería la persona que es hoy. Estas son sus palabras al respecto:

“Los frutos de las circunstancias duras creo que no se ven hasta que no pasa el tiempo… en mi experiencia, cuanto más tiempo pasa más frutos buenos ves. Y cuando los ves, los puedes aprovechar para apoyarte sobre ellos y seguir creciendo.
De los regalos que me concedió la vida a raíz de la muerte de Javi puedo nombrar unos cuantos. Primero darme cuenta de que tengo a mi lado un hombre que me protege y en el que me puedo apoyar cuando la vida se pone difícil. Lo segundo, que tengo una familia que me quiere y me acompaña pase lo que pase. De mi misma, he aprendido que tengo más valor del que pienso y a la vez que soy capaz de pedir ayuda y de llorar sin miedo.
A otro nivel, descubrí gracias a Javi, cuál es mi vocación laboral, aprendí qué significa un trato humano con los pacientes, aprendí a no tener miedo del dolor del otro, a acompañar aunque no le pueda solucionar nada. Bueno, no lo he aprendido, lo sigo aprendiendo. Acordarme de muchos detalles de los días de Javi me ayuda a seguir aprendiendo.”

Todos atravesamos situaciones de profundo dolor, situaciones que parecen no tener fin, situaciones injustas, miedos, traición, abandono, alguna pérdida personal, dudas que pueden con la esperanza, a todo el mundo nos sucede y es parte de la vida. Pero estos momentos, si con el tiempo miramos atrás, vemos que pueden ser decisivos en nuestra vida pesa al dolor emocional y la angustia existencial que entonces sentimos. Son momentos que sin saberlo, nos hacen más fuertes y los que más nos ayudan a crecer. De esto no tengo ninguna duda.

Y como mi hermana, hay tantísimas personas a mí alrededor convierten con el tiempo estas situaciones duras por las que pasan en lecciones que les hacen crecer como personas, como parejas, como padres, como amigos, como ciudadanos, como hijos…son lecciones de vidas irrepetibles cada uno de ellos.

Qué difícil es saber apreciar la felicidad y la alegría, sino has padecido la frustración y la tristeza. Es difícil apreciar las cosas sencillas de la vida cuando te han llegado fácilmente, es difícil ser fuerte, si nunca has necesitado serlo. Es difícil saber qué es la calma sino has atravesado tormentas. Y a mí que me apasionan y entusiasman los arcoíris…si queremos disfrutar de uno, antes hay que lidiar con la lluvia…

Es falso si decimos que cuando las cosas cambien yo seré feliz, pero una verdad como un templo decir que cuando yo soy feliz, las cosas cambian. La vida no siempre nos dará lo que queremos, pero si miramos muy de cerca, nos suele dar lo que necesitamos para crecer.

Que honor si alguna de las personas que leen estas líneas toma alguna decisión, por pequeña que sea, que mejore su vida y les haga más felices. Ayudar nos ayuda a todos.

We rise by lifting others

Acerca de madretrabajadoracreativa

¡Soy una enamorada de la vida! No hay cosa que más me guste que sonreir, ser positiva, hacer reir, buscar el lado bueno y no parar de hacer cosas. Tengo cuatro hijos preciosos, tres niñas y un niño, y un marido al que adoro. Me apasiona el deporte, en especial el voleibol, el fútbol y correr. Soy muy activa, y lo que más me relaja es dar masajes y cocinar, pero dulces solo...llevo haciendo bollos y tartas desde los 11 años en casa! La moda me fascina también, no tanto seguirla, sino ver qué le sienta mejor a cada persona en un momento y situación distinta, me divierte imaginar y pensar qué le quedaría bien. Tengo buen ojo para eso y suelo acordarme mucho de las personas viendo lo que les sentaría genial! Y por supuesto viajar, me considero una persona multicultural por haber tenido la suerte de vivir en distintos países desde niña, de viajar y de tener amigos repartidos por todo el mundo. Creo que la vida son experiencias y viajar y conocer culturas distintas te abre los ojos y el corazón. Me seducía el mundo del blog por tener la oportunidad de compartir y contar trucos, novedades y vivencias con muchas personas, que a mi me han servido o me entretienen. ¡Así que allá voy! ¡A divertirme! Besos de una madre, trabajadora, activa, divertida, creativa e imaginativa. Aquí teneís mi mail para cualquier consulta: baezaana@yahoo.com Ana Baeza Licenciada en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte
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2 respuestas a Lecciones de vidas

  1. impecable como siempre… mi parte preferida:
    “Qué difícil es saber apreciar la felicidad y la alegría, sino has padecido la frustración y la tristeza. Es difícil apreciar las cosas sencillas de la vida cuando te han llegado fácilmente, es difícil ser fuerte, si nunca has necesitado serlo. Es difícil saber qué es la calma sino has atravesado tormentas.”
    Gracias!

    Me gusta

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